Durante alrededor de dos años, con la camaradería de compañeras como Raquel G. Ibáñez, artista, y la cercanía de la Asociación con figuras destacadas como Manuel Estrada o proyectos jóvenes como Estudio Disolvente, registré en días sueltos encuentros, ferias como Producto Fresco, talleres, exposiciones y celebraciones de todo tipo dentro de la Asociación de Diseñadores de Madrid (DIMAD), ubicada en Matadero, centro de artes vivas, así como eventos como Madrid Gráfica o reuniones gubernamentales, incluyendo alguna de éstas en el Congreso de los Diputados, para reconsiderar la importancia del diseño en nuestra sociedad.